jueves, 7 de noviembre de 2013

Regresé

 
 
 
 
 
Era como si el fantasma de un hombre que se hubiera
ahorcado regresara al lugar de su suicidio, por pura
nostalgia de beber otra vez las copas que le dieron valor
para hacerlo y preguntarse, tal vez, cómo tuvo el coraje.
Malcolm Lowry, Bajo el volcán.
 
 
 








miércoles, 30 de octubre de 2013

Mentiras piadosas




-¿Después de tres semanas me vas a decir ya por qué te dejo?
- Me dejó por su ex.
-¿Neta?
-No, pero eso dijo.









viernes, 25 de octubre de 2013

Epitafio




 
 
 
 
Marcela González
 
"Harta de malvivir el siglo XXI muere de de mal de amores"
 
 
 
 
 
 
 
 

Diálogos



-Amiga, el desamor te sentó mejor que el amor ¿eh?
-Ay, querida gracias, pero no se llama desamor, se llama depresión.



jueves, 24 de octubre de 2013

Penélope

 
 
El sábado salí con alguien. Qué terrible ha sido.
 
 
 
 
 
 
Uno tras otro los ve pasar,
mira sus caras, les oye hablar,
para ella son muñecos.











Si tú no vuelves

 
 
 
 
Y cada noche vendrá una estrella a hacerme compañía
 
 

miércoles, 23 de octubre de 2013

Paloma negra

 
 
 
Ya no sé si maldecirte o por ti rezar.
 
 
 
 
Te amo con locura, vuelve.
 

Arranques



 
 
Y yo le hablaba de nuestro fututo, y él lloraba en silecio, os lo juro.
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
O se reía, ya no lo sé.










 

Diálogos

 
 
-Bueno, Marce, es que hay quien olvida fácil.
-¿Sí? Pues entonces pregúntale cómo lo hizo, porfas.



 
Fumando espero

martes, 22 de octubre de 2013

Buenos días




El problema es ese, que ahora Marcela no tiene a quien darle ni quien le dé los buenos días y entonces imagina que ninguno lo será.


No hasta que él regrese.


 
Amor descafeinado para llevar, porfavor.

viernes, 18 de octubre de 2013

Hielo, raspados, curitas

 
 
 
Recuerdo la primera vez que vi este trabajo, iba yo en la secundaria y mi profesor decidió ponerlo para intentar explicarnos que hasta las ideas más simples podían tener valor y que de nosotros dependía otorgarlo. Tiempo después volví a verlo en una cátedra de historia del arte, la maestra estaba empeñada en decirnos no sé qué madres de la estética y el arte efímero, era días previos a mi cumpleaños. En esa ocasión me puse a llorar como niña. Sucede que en la secundaria no presté atención al paisaje urbano que Francis iba recorriendo casi poéticamente con un hielo, de esos de raspados que en otros lugares conocen como sorbetes cuando les aplicas jarabe de sabor. Sigo sin saber a la fecha (y no lo pienso investigar) qué carajo quiso decir al caminar con ese bloque enorme por toda la ciudad mientras las calles lo iban consumiendo de a poco, lo cierto es que no soportaba (aunque sabía que era inevitable) pensar que el hielo se acabaría en algún momento. Me puse a pensar entonces que debió evitar aquellos lugares donde el sol pegaba más fuerte, o tal vez, hacerlo de noche para que durara un poquito más. Bah, seguro Francis lo que quería era que se consumiera lo antes posible porque ya no aguantaba la espalda. La verdad es que es un trabajo magnifico para mí por todos los simbolismos que yo le otorgo, como dijo el cuate que me dio clases en la secu y porque su composición es bellísima. ¿Qué puede describir mejor la vida de un mexicano que recorre las calles a diario sin saber a donde va? La realidad es la misma, el hielo de la vida se acabará un día. Al final sólo las calles conocen los pasos que la recorrieron. Mojamos veredas. . Se secan. Algunas nos desgastan más que otras. Viajamos. Somos minúsculos. Nos consumimos. Nada somos.
 
 

El amor y la ingratitud



De nadie he recibido más y a nadie le he pagado peor que a él.
 
 

 




Después de dos años lo supe.
 
 
Tarde, sí.



 

Bendigo y maldigo



Malditas las mañanas que no tenga tus huesos,

                                            benditas sean las noches que arropan nuestros besos,

Maldigo aquella sombra,

                                            bendigo lo que soy cuando tu voz me nombra,

Malditas las mañanas que se alcen y no estés,

                                             benditas sean las noches que caen a nuestros pies.



Carlos Arellano



 









Dicen




Imagino que cuando dos personas están deseando verse inconsciente o conscientemente pero desde una intención profunda que nace en su corazón, hacen que el encuentro suceda "por casualidad". (Marisela Céspedes, 2013)


 

 
"Si quieres encontrarme ya sabes donde estoy"

Amárrame

 
 
 
 
Grita hasta que ya no escuche nada
 
 

Pesadillas



-¿Te sigue doliendo?
- Tanto, que hasta empiezo a creer que el político no fue tan malo conmigo.
-¿Lo extrañas?
-Amenece diario y ya lo extraño.



Como un gato sin dueño

 
 
Janis, Gramsci, Trostsky y la loca de los gatos.
 
 
 

Diálogos



-Pasó lo mismo cuando Lovecraft dijo que Barlow sería su sucesor, pero le quitaron los derechos y terminó suicidándose a los 30 ¿Sí ubicas a esos autores?

-¿Quién? ¿Yo? No, en la vida los había oído.






miércoles, 16 de octubre de 2013

Volver con la frente marchita



-Bueno, y qué, ¿regresarías?
-No
-¿Por?
-El cielo es bellísimo, pero la lluvia después de caer nunca regresa a él. Yo tampoco.





Cuentan que Maria sin él, no se mira en los charcos.

Estúpido, sensual y melancólico Sanz. Omara, una diosa.

 
 
Eso
 
 



Y yo guardándome en secreto que ya no puedo escuchar otro bolero más. Tú empeñado en que querías ser feliz y no sentir.

Diálogos


"Mira Marce, te voy a decir una cosa como hombre, hay sólo una razón por la cual uno regresa con su ex: Breast implants" Miguel Romero, 2013.




martes, 15 de octubre de 2013

Elige con cuidado a quién diriges tus cartas

Cual pacto entre caballeros, Joaquín contestó como mejor sabe: cantando.


Al Subcomandante Marcos

¿Dónde encontrar una excusa para tan terca mudez? Sucede que, cada vez con mayor saña, las musas se vengan de quien abusa del ripio y el do, re, mi. Qué puedo contarte a ti, que no sepas de memoria, si andas cambiando la historia con la tinta y el fusil.
Bastaría con que en las actas chiapanecas del dolor, conste que mi corazón es una ciencia inexacta, que a regañadientes pacta, con la razón militante. Ojalá, subcomandante, al cabo de este pregón merezca tu absolución, este afónico cantante.
Pero, elige con cuidado a quién diriges tus cartas, porque hay leyendas que infartan al ánimo más templado.
¿Cómo puede merecer corresponsal tan bragado quien desde el mejor hotel de Cancún o de Sevilla oye hablar de la guerrilla como quien oye llover? Y, sin embargo excluido de partidos y banderas, me conmueve tu manera de no darte por vencido, de disputarle al olvido la hoguera del porvenir, de desempolvar la crin del caballo de Zapata, de matar a los que matan, de enseñarnos a vivir.
Me encargaste una canción y por décimas te salgo, hace meses que cabalgo sobre la contradicción de restaurar la emoción, en tiempos tan iscariotes, con la mano en el escote del verso a la antigua usanza. Así hablaba Sancho Panza con mi señor Don Quijote. Por lo demás, cuídate, cuando vengan por las malas, que no te rocen las balas, que no te falte papel, ni frijoles, ni mujer, que la virgen lacandona te esconda bajo su lona. Te lo pide un gachupín que se despierta en Madrid soñando con tu persona.
 
 
 

Como un dolor de muelas, el Subcomandante Marcos y Joaquín Sabina



Hay de cartas a cartas y de letras a letras. La vida ha puesto gente en mi camino que me ha regalado desde las más románticas hasta aquellas que fueron desatadas por pasiones y rabia. Como sea, no he conocido a nadie que tenga el temple, la dulzura, ingenuidad y amor del que fue mi primer amor cuando niña, sí, el Subcomandante Marcos. Resulta ser que yo lo veía (y no, por aquello de la capucha) en la tele. Recuerdo cómo le hacían tomas a la cara como si la cámara fuera atravesar el pasamontañas y de esa manera descubriéramos su identidad, pero no fue así, en realidad lo único que podíamos conocer de él eran sus grandes y nobles ojos cafés que me atraparon desde entonces.

Pensé que nunca encontraría una mirada igual de noble, me equivoqué.

Resulta ser que el Sub, al igual que todo revolucionario colmado por sentimientos de amor sufrió también de despecho y de dolor de muelas; y al igual que cualquiera de nosotros buscó refugio en el pecho de una persona, pero además en la música de Sabina.

Aquí la carta que él le escribe.
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18 de octubre de 1996.
De: Subcomandante Insurgente Marcos. CCRI-CG del Ejército Zapatista de Liberación Nacional.

Montañas del Sureste Mexicano, Chiapas.

México.



Don Sabina:

Yo sé que le parecerá extraño que le escriba, pero resulta que me duele la muela y, según acabo de leer, usted camina ahora por estas tierras que, mientras no acaben por venderlas también, siguen siendo mexicanas. Entonces pensé yo que, aprovechando que me duele la muela y que usted camina ahora bajo estos cielos, pudiera yo escribirle y saludarlo e invitarlo a echarse un "palomazo" con el Sup (a larga distancia, se entiende). ¿Qué dice usted? ¿Cómo? ¿Que qué tiene que ver el dolor de muelas con el "palomazo"? Bueno, tiene usted razón, debo explicarle entonces la muy extraña relación entre el dolor de muelas, el que usted camine por estas tierras, la larga distancia y una muchacha. No, no se sorprenda usted de que ahora haya aparecido una muchacha. Siempre aparece una, vos lo sabés Sabina.

Bien, resulta que cuando yo pasaba por esa etapa difícil en que uno descubre que ya no es más un niño y tampoco alcanza a ser un hombre (esa etapa, vos lo sabés Sabina, en que las féminas se transmutan de molestas a interesantes y hay que ver la de problemas que esto provoca), conocí a un viejo que, sin que se lo pidiera, decidió que tenía que darme un consejo sobre esos seres incomprensibles pero tan amables que eran, y son, las mujeres.

"Mira muchacho "me dijo", la vida de un hombre no es más que la búsqueda de una mujer. Fijate que digo `una mujer y no `cualquier mujer. Y por `una mujer, muchacho, me estoy refiriendo a una de `única. El problema está en que el hombre siempre queda con la duda de si la mujer que encontró, si es que encuentra alguna, es esa `una mujer que estaba buscando. Yo ya estoy viejo y he descubierto una fórmula infalible para saber si la mujer que uno encontró es la `una mujer que estaba uno buscando..." (...) El viejo carraspeó y me confió: "Si tu le dices a una mujer que te duele una muela y ella, en lugar de mandarte al dentista o darte un analgésico, te abraza y deja que recuestes la mejilla en sus pechos, entonces, muchacho, esa mujer es la `una mujer que andabas buscando...".

Yo me quedé perplejo, pero como quiera tomé nota de la fórmula. A mí nunca se me había ocurrido que debía pasarme la vida buscando una mujer (...). A mí se me ocurrían cosas más concretas y factibles, como ser bombero, conquistar el mundo o construir un avión que se controlara solo con el pensamiento. Respecto a las mujeres, yo me tenía en muy alta estima y estaba más propenso a que esa "una mujer" me encontrara a mí, que a buscarla yo.

(...) A mí ni se me ocurrió que la fórmula estuviera mal. Así que achaqué mis primeros fracasos a la falta de autenticidad en mi dolor de muelas. Con clips y palillos, después de una paciente labor de meses, logré picarme dos muelas con tanto éxito que tuve que acompañar la estrategia con una fuerte dosis de antibióticos. Repetí la fórmula, ahora con la confianza de saberme auténtico, y los resultados siguieron siendo magros.

Así hubiera seguido adelante, acabando con mis muelas, si no es porque, ya adolescente, encontré a otro viejo que, cruel, me dijo: "Tu problema está en la cara. Más bien en tu nariz. A los feos, las muchachas no les hacen caso, a menos que sean cantantes". "¿Cantantes?" Bueno, esta nueva fórmula les daría reposo a mis muelas (que por lo demás ya estaban definitivamente destrozadas)... Claro que el problema entonces era saber qué se necesitaba para ser cantante (...). Después, escuchando canciones, me di cuenta de que el problema era mayor, ya que una cosa era ser "cantante" y otra más difícil era ser "cantautor" o "canta-autor" (vos lo sabés Sabina). Entonces hice trampa, es decir, escribí algunos poemas (o como se llamara lo que escribía) y dejaba siempre pendiente la música.

(...)Resulta que (vos lo sabés, Sabina) hay ahora una muchacha que está demasiado lejos y entonces pensé que usted, Don Sabina, podría echarme una mano y una tonadita (mire que no es lo mismo pero pudiera ser igual). Y usted podría echarme una mano si me permitiera tutearlo y, cómplice como ha sido antes sin saberlo, fingiera usted que nos conocemos desde hace mucho tiempo y que, por tanto, es perfectamente natural que usted reciba una carta del Sup redactada en los siguientes términos: "Sabina (sí, ya sé que te desconcierta este inicial e irreverente tuteo, pero tú compórtate como si tal cosa): He trabajado arduamente en los últimos días en la letra que me encargaste para tu nueva canción (~­Vamos, quita ya esa cara de espanto! Ya sé que no me has encargado ninguna letra para ninguna canción, pero sígueme la corriente para despistar al enemigo) pero ha sido inútil. No me sale nada original.

Así las cosas, busqué en el cofre del pirata y solo encontré un viejo y mohoso poema, que no es tan viejo y tal vez ni a poema llegue, que te puede servir si le das un poco de aliño. Es ideal para ponerle música y escalar con velocidad el "hit parade" internacional (no me preguntes si para arriba o para abajo), pero tú ya sabes que a nosotros los artistas (sigue fingiendo demencia, no denotes la menor sorpresa) no nos importa la fama (bueno, no mucho).

En este caso particular, a mí solo me interesa una muchacha que está demasiado lejos para que pueda yo musitarle al oído este poema y arrancarle así, vos lo sabés Sabina, una sonrisa o una lágrima (...). El poema dice, más o menos, así: "Como si llegaran a buen puerto/ mis ansias,/ como si hubiera donde/ hacerse fuerte,/ como si hubiera por fin/ destino para mis pasos,/ como si encontrara/ mi verdad primera,/ como traerse al hoy/ cada mañana,/ como un suspiro/ profundo y quedo,/ como un dolor de muelas/ aliviado,/ como lo imposible/ por fin hecho,/ como si alguien/ de veras me quisiera,/ como si, al fin,/ un buen poema me saliera./ Llegar a ti." La tonadita puede ir más o menos así: tara-tarara-tararira-etcétera, vos lo sabés Sabina. El título de la canción podría ser "Canción para una muchacha que está demasiado lejos", o "Un dolor de muelas para ella", o "Un dolor de muelas, Sabina, la larga distancia, una muchacha y el Sup". En fin, ya se te ocurrirá algo. El crédito puede ser "Letra: el Sup. Música: Joaquín Sabina", o "Letra y música: Joaquín Sabina (a petición del Sup)" o como quieras.

Vale. Salud y ojalá ella entienda.

El Sup." Esa podría ser la carta que usted recibiera y aceptara, Don Sabina.

Y todo esto viene a cuento porque estaba yo solo, con mi dolor de muela y leyendo que usted camina por estas tierras. Entonces pensaba yo que usted, tal vez, estaría de buen humor y magnánimo y que podría contarle yo la historia de los dolores de muelas, mi frustrada carrera como cantautor y una muchacha que está demasiado lejos (...).

Vale. Salud y ya sabe usted, si le sobran por ahí un analgésico o una tonadita, no dude en mandármelos. Ambas cosas se agradecen en este asfixiado pecho que le escribe...

Desde las montañas del sureste mexicano.

México, octubre de 1996




 

Óleo de una mujer con sombrero



 
Los amores cobardes no llegan a amores ni a historias, se quedan allí.
Ni el recuerdo los puede salvar, ni el mejor orador conjugar.
 
 
 

Los colores no son amores

 
"Entonces el cielo cambió, se volvió menos azul"
 
 

Diálogos

-¿Soy una mala persona, Marce?
-No, flaquito, no lo eres. Sí, lo que hiciste no estuvo bien, pero mira las personas cometen errores sin querer.
-¿Entonces qué soy?
-¿Después de esto? Una persona más.



Colores

"Los dolores del corazón bien rojos son" Manuel García.



lunes, 14 de octubre de 2013

I say a little pray for you

La boda de mi mejor amigo. Sí, Jules lo dejó ir también.
 
 
 
 

Cortesía de "Los Dibujitos"

Miren, mi amiga Klbza me hizo un dibujito. Así me siento yo, sólo que menos rubia.
 

Ay, Silvio.

 
Un día yo no tenía que estar ahí y tampoco debía comer ahí, pero lo hice. Y al hacerlo, me topé contigo.
 
 
Sí, la vida tiene sus formas.
 
 

Te molesta mi amor

-Él se lee muy molesto, como si tú le hubieras hecho mucho daño. ¿Pues qué le hiciste?
-Lo peor que se le puede hacer a un hombre: quererlo.



"Por quien merece amor"

 
 
Te molesta mi amor, mi amor de juventud
y mi amor es un arte en virtud
te molesta mi amor, mi amor sin antifaz
y mi amor es un arte de paz
Mi amor es mi prenda encantada
es mi extensa morada
es mi espacio sin fin
mi amor no precisa frontera
como la primavera no prefiere jardín
mi amor no es amor de mercado
porque un amor sangrado
no es amor de lucrado
mi amor es todo cuanto tengo
si lo niego o lo vendo
¿para qué respirar?
Te molesta mi amor, mi amor de humanidad
y mi amor es un arte en su edad
te molesta mi amor, mi amor de surtidor
y mi amor es un arte mayor
Mi amor no es amor de uno solo
sino alma de todo lo que urge sanar
mi amor es un amor de abajo
que el devenir me trajo para hacerlo empinar
mi amor, el más enamorado
es demás olvidado en su antiguo dolor
mi amor abre pecho a la muerte y despeña su suerte
con un tiempo mejor
mi amor, este amor aguerrido
es un sol encendido
por quien merece amor

Salió y me dijo que era esperanza vana. Al pie de un árbol.




 

domingo, 13 de octubre de 2013

Dudas


Amor se llama el juego

Las personas llegan a nuestra vida por algo y se van por la misma razón. Cuando esto pasa, uno podría enojarse mucho, mucho y entonces amargarse y con ello olvidar los bellos momentos que vivieron juntos. Les confieso, que él haber terminado esa relación tan maravillosa para mí ha sido muy difícil porque me veía con él en un futuro cercano y para siempre y sé bien que también él conmigo. Sin embargo, con el paso de los días decidió que no se sentía bien consigo mismo y debía buscar su camino solo, que tiene una crisis que lo atormenta desde hace 4 años y no me quiere arrastrar con ella. Por mi parte, aunque intenté persuadirlo y pedirle con todo mi corazón ayudarlo a sanar, él únicamente sonrió, me dio un beso en la frente, dijo que siempre sería la mujer de su vida y se marchó. Entonces entendí que si él, queridos, para poder ser feliz necesita estar solo y encontrarse, yo me hago a un lado, porque lo quiero tanto, tanto, que por mucho que me duela prefiero verlo sano y sobre todo feliz ¿y saben qué? creo que eso es amor. Hoy desperté más tranquila, pensando que él me hizo una mejor persona y aunque no coincido con su decisión, la respeto y honraré los días felices que viví a su lado, así, siendo feliz. 


Vino, me hizo feliz y se fue

"En la bandera de la libertad bordé el amor más grande de mi vida" García Lorca

martes, 23 de julio de 2013

Time goes by. (bye)

Borrón y cuenta nueva. No voy a contarles en una entrada cómo nació este blog, supongo que lo irán leyendo de a poco. Si no muchos, al menos yo.